• Fundamentos del Evangelio: Dios el Juez

    Pocas cosas en la Biblia se recalcan más enfáticamente que la realidad de la obra de Dios como Juez. La palabra “Juez” se aplica a Dios con frecuencia:

    “El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?” (Gen. 18:25) Abraham, intercediendo por Sodoma. “Dios es el juez”, declaró el salmista (Sal. 75: 7); “Dios el Juez de todos” (Heb. 12: 23).

    La realidad del juicio divino aparece en todas Las Escrituras: Dios juzgó a Adán y Eva expulsándolos del jardín de Edén y pronunciando maldiciones sobre su futura vida terrenal (Gen. 3). Dios juzgó al mundo corrompido de la época de Noé enviando un diluvio que destruyese a la humanidad (Gen. 6-8). Dios juzgó a Sodoma y Gomorra, envolviéndolas en una catástrofe volcánica (Gen. 18-19). Dios juzgó a los capataces egipcios de los israelitas, exactamente como había dicho que lo haría (Gen. 15: 14), desencadenando contra ellos los terrores de las diez plagas (Exo. 7-12). Dios juzgó a los que adoraron al becerro de oro, valiéndose de los levitas como ejecutores (Exo. 32: 26-35). Dios juzgó a Nadab y Abiú por ofrecer fuego extraño (Lev. 10: 1s), como más tarde juzgó a Coré, Datán, y Abiram, las que fueron tragadas por un temblor de tierra. Dios juzgó a Acán por un robo; él y los suyos fueron exterminados (Jos. 7). Dios juzgó a Israel por su infidelidad después de haber entrado en Canaán, haciendo que fueran subyugados por otras naciones (Jue. 2: 11ss; 3: 5ss; 4: 1 ss). Mucho antes de que entraran en la tierra prometida, Dios amenazó a su pueblo con la deportación, como castigo por su impiedad, y, eventualmente, luego de repetidas advertencias por parte de los profetas, los juzgó dando cumplimiento a su amenaza: el reino del norte (Israel) fue víctima de los asirios y el pueblo fue llevado cautivo; el reino del sur (Judá) sufrió la cautividad babilónica (II Rey. 17; 22: 15ss; 23: 26s). En Babilonia, Dios juzgó tanto a Nabucodonosor como a Belsasar por su impiedad. Al primero se le dio tiempo para que enmendara su vida, al segundo no (Dan. 4: 5). Los relatos de juicio divino no se limitan tampoco al Antiguo Testamento. En el relato neotestamentario reciben juicio los judíos por rechazar a Cristo (Mat. 21 :43s; 1 Tes. 2: 14ss), Ananías y Safira por mentirle a Dios (Hec. 5), Herodes por su orgullo (Hec. 12:21ss), Elimas por su oposición al evangelio (Hec. 13: 8ss), los cristianos en Corinto, que fueron afligidos con enfermedad (la que en algunos casos resultó fatal), en razón de su grosera irreverencia en relación, particularmente, con la Cena del Señor (I Coro 11:29-32). Esta no es más que una selección de los abundantes relatos de actos divinos de juicio que contiene la Biblia.

    Las Escrituras dedican más tiempo a resaltar el juicio divino que la venida del Mesías en el A.T. “Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala”(Ecl. 12:14)

    ¿Cómo podemos nosotros los pecadores arreglar cuentas con Dios mientras todavía hay tiempo? “El juez” que “está delante de la puerta” (Sant. 5: 9), listo “para juzgar a los vivos y a los muertos” (I Pedo 4:5) “Dios… ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien determinó”, les dijo Pablo a los atenienses (Hec. 17: 30s)

    1. El juez es una persona con autoridad

    Como nuestro: Hacedor, somos propiedad de él, y corno nuestro Propietario, tiene derecho a disponer de nosotros; tiene, por lo tanto, derecho a dictar leyes y a recompensarnos según que las guardemos o no.

    1. El juez es la persona que se identifica con lo que es bueno y justo

    La Biblia no nos deja con dudas de que Dios ama la justicia y odia la iniquidad, y de que el ideal del juez totalmente identificado con todo lo bueno y justo se cumple perfectamente en él.

    1. El juez es una persona con sabiduría, para discernir la verdad

    Cuando la Biblia muestra a Dios como juez, destaca su omnisciencia y su sabiduría, como el que escudriña los corazones y el que descubre los hechos. Nada se le escapa; podremos engañar a los hombres, pero no podemos engañar a Dios. El nos conoce, y nos juzga, tal como realmente somos

    1. El juez es la persona con poder para ejecutar sentencia

    El principio de la retribución se aplica a todos: los cristianos, tanto como los no cristianos, recibirán según sus obras. Los cristianos están incluidos explícitamente en la referencia cuando Pablo dice que “todos hemos de ser manifestados ante el tribunal de Cristo; para que cada uno reciba otra vez las cosas hechas en el cuerpo, según lo que haya hecho sea bueno o malo” (II Cor. 5: 10, VM).

    Dios se asegurará de que todo hombre reciba tarde o temprano lo que se merece -si no aquí, en el más allá. Este es uno de los hechos básicos de la vida. Además, habiendo sido hechos a la imagen de Dios, todos sabemos en el fondo que es justo que así sea.

    La prefiguración más clara de Jesús como juez se encuentra en Mateo 25:31ss: “El Hijo del Hombre… se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones [es decir, todos]; y apartará a los unos de los otros… Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad… Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno … “

    Hemos de comprender que la importancia de las obras en el juicio final es la de ofrecer un índice del carácter espiritual. Mat. 12: 36ss, Mateo 25:31ss:.

    Dado que el don de la justificación no impide en absoluto que el creyente sea juzgado como tal, ni lo protege contra la pérdida del bien que disfrutarán otros.

    Lucas 12:47s. El principio que está en juego aquí es el de que “a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará” (v. 48).

    Sin olvidar: “El que justifica al impío, y el que condena al justo,  ambos son igualmente abominación al SEÑOR.” Proverbios 17:15

    19 marzo, 2015 • Fundamentos del Evangelio, Series • Views: 78

  • Fundamentos del Evangelio: Dios Santo

    Romanos 1:18- 2:11

    Comenzamos a mirar que existe un Dios, y sabemos que este Dios existe porque se ha revelado de muchas maneras y formas (Hebreos 1:1), que interactúa con su creación y se preocupa por ella. Vimos que una de las maneras en que se revela es por la creación, y que nos habla de un Dios Creador (Génesis 1:1)… En el principio Dios creó. Yo soy un ser creado, no me he hecho a mí mismo, ¿En qué posición me deja delante de mi Creador? ¿Qué implicaciones tiene?- Dependencia, pequeñez, transcendencia, significancia y sentido.

    Un ejercicio que podemos hacer y que se encuentra en este capítulo para obtener un mayor conocimiento de Él, es irnos a la naturaleza, retirarnos un momento solos, y poder vislumbrar Sus atributos invisibles, Su eterno poder, Su infinita sabiduría y Su bondad al contemplar la naturaleza, y dejar que todo esto nos lleve a una adoración profunda y a una humildad manifestada en acción de gracias, ya que por medio de Cristo, ahora podemos reaccionar así delante de lo Creado, que proclama que hay un Dios en este Universo, y que ese Dios es Majestuoso.

    (Reflexiones de Cristo acerca de la creación) Mateo 6:26,28

    Muy bien, existe un Dios que se ha revelado y que nos ha creado, ¿y qué quiere? ¿Qué dice acerca de mí? ¿Cómo me relaciono con Él? ¿Qué ha dicho?

    Vemos en el versículo 16, que Dios se aíra ¿y qué es la ira de Dios? Es su santo desagrado y su justa venganza, en contra de todas las desviaciones de la rectitud moral del hombre. Es una oposición inmutable y absoluta a todo lo malo.

    Como dice Nygrem: “Dios, por ser Dios, no puede ser indiferente a que su creación sea corrompida y hollada su santa voluntad. Por ello responde al pecado con su poderosa reacción destructora”

    Dios es Santo, que amo lo bueno y aborrece lo malo, y no hay mayor maldad que la de ofenderle a Él, Romanos 1:21; No glorificarle, no darle gracias. En El se halla la suma de todas las excelencias morales. Es pureza absoluta. Exclusividad.

    8 marzo, 2015 • Fundamentos del Evangelio, Series • Views: 128

  • Apocalipsis (4)

    Os compartimos el tercer estudio sobre Apocalipsis que estamos dando en la Iglesia Pinar del Río.

    En esta ocasión examinamos la carta a la Iglesia de Esmirna.

     

    8 marzo, 2015 • Apocalipsis, Audio, Predicaciones, Series • Views: 209