• Las consecuencias del pecado

    Esta entrada pertenece a la serie: Fundamentos del Evangelio

    Lecturas acerca de la trascendencia del pecado para tener una mejor visión global.

    Hebreos 10: 26-30. Dios terrible

    Apocalipsis 20:11-15. El trono blanco

    Romanos 3:23. Todos pecaron

    Juan 3:18. El que no cree

    Salmo 73: 18-19 De repente

    Lucas 12:4-5 Poder para echar al infierno

    Isaías 66:15 Jehová como fuego (Dios airado)

    Ezequiel 8:18 “Pues también yo procederé con furor,…y no los oiré”

    Isaías 66:3 “Los pisé con ira”

    Isaías 66:23-24 Destrucción

    Apocalipsis 14:14-20

    Romanos 3:9-31.

    Himno George W. Chadwick. YO TE BUSQUÉ. Expresa la depravación del pecado y sus terribles consecuencias y la gracia salvífica de Cristo.

    Yo te busqué, Señor, mas descubrí,

    Que tú impulsabas mi alma en ese afán,

    Que no era yo quien te encontraba a ti:

    Tú me encontraste a mí.

    Consecuencias del pecado en la Caída.

    Génesis 3:

    Sentimiento de vergüenza con su cuerpo, sexualidad.

    Sentimiento de culpa inmediata y clara, huída de Dios, ruptura de comunión, desconfianza de Dios.

    Muerte espiritual y expulsión del Edén.

    Esfuerzo y sudor en el trabajo (hombre)

    Dolores de parto mujer.

    Problemas de relación hombre-mujer.

    Perversión de la Naturaleza, espinas y abrojos.

    Perversión degenerativa en el hombre.

    Consecuencias del pecado hoy día.

    Romanos 1,2 y 3.

    Horrible expectación de juicio. Hebreos 10:26-30; Romanos 3:23; Lucas 12:4,5

    Esclavitud del pecado, aumento de la maldad. 2ª Timoteo 3:1-9.

    Temor a la muerte, soberbia. Deseperación.  Salmo 73:18-19

    Consecuencias del pecado en el día del juicio.

    Condenación eterna por causa de nuestro pecado. Juan 3:18; Apocalipsis 20:11-15

    Retribución toda la ira de Dios, sin retención y sin consuelo. Isaías 66:15; 66:3; 66:23-24; Ezequiel 8:18; Apocalipsis 14:14-20

    17 septiembre, 2015 • Fundamentos del Evangelio, Series • Views: 124

  • Las excusas del hombre

    Esta entrada pertenece a la serie: Fundamentos del Evangelio

    Romanos 2:1-29; Romanos 3:9-20

    En este estudio, vamos a seguir contemplando los fundamentos del evangelio, y después de haber pasado de puntillas por  la doctrina acerca de Dios, recordando que el evangelio siempre empieza por Él, continuamos meditando sobre la radiografía que éste Dios hace del hombre en el primer capítulo de Romanos, vimos como por medio de su siervo Pablo, presentaba un diagnóstico absolutamente terrible del hombre y de su condición espiritual. No sólo condena al hombre, sino que desgrana los pasos en que éste hombre se rebela, denunciando primeramente un problema de actitud, de disposición, y como el hombre se esfuerza mentalmente para justificar ésta idea, persistiendo en su actitud y poniendo todo  su empeño en ello, y en consecuencia el Señor toma represalias permitiendo la materialización de esa actitud en actos vergonzosos.

    Este es el juicio, la condena de Dios al hombre, el evangelio viene a quitarnos la máscara de nuestra bondad, el evangelio muestra la realidad en la que nos encontramos, una realidad terrible, horrible. Estamos en una situación extrema, y creo que con las edades que tenemos, ya nos hemos empezado a percatar de ello, y deberíamos empezar a ser conscientes, (especialmente en nuestra cultura occidental tan empeñada en desviar la atención de la muerte, el sufrimiento, el dolor, la miseria, la impotencia y pequeñez del hombre, y pretende llenarnos de sucedáneos de felicidad) de que la vida se acerca más a ser un drama, que a un cuento de hadas, que la desilusión, el dolor y el sufrimiento son el pan de cada día de miles de millones de personas en este mundo, que el hambre, la enfermedad, las tragedias naturales, el odio entre personas, muestran la absoluta tragedia que es el hombre sin Dios, muestran como todo va a ser pasado por fuego, como todo tiene fecha de caducidad, y la misma muerte anuncia a las pocas personas en este mundo que escapan más o menos del sufrimiento y dolor, que aferrarse a este mundo y a sus ilusiones es la cosa más necia y vacía que el hombre puede hacer.

    Ya que el problema fundamental del hombre es su condición delante de un Dios Santo. Espero que ya hayas aceptado que esta radiografía habla de ti, espero que te hayas encontrado en esta descripción, pero por si no lo has hecho, por si te quedan dudas, o por si necesitas argumentos para  rebatir a otros. Pablo ataca los argumentos y excusas que pone el hombre, rebatiéndolos y dejando al hombre sin excusa delante de Dios. Y lo hace refutando a dos clases de hombres, a dos acusados, al que conoce la ley, y al que no, al que manifiesta una vida religiosa y al que abiertamente manifiesta una vida de pecado, al que dice que vive para Dios y al que no. Y seguramente tú y yo estamos representados en uno de los dos,  o aún más probable que tengamos de ambos, y tengamos que agachar nuestras cabezas.

    El hombre sin ley

    El argumento de Pablo es demoledor, si tú condenas todas estas prácticas de pecado, si tu las juzgas, si tú te pones como juez, y dices esto está mal, y se demuestra que tú practicas una sola de estas cosas, tú mismo te condenas. Si se puede demostrar que tu incumples una solo de éstas, que en algún momento de tu vida, has dejado de perseverar en hace el bien, mereces la condenación y la angustia que te esperan el día del juicio.

    Supongo que alguna vez nos hemos encontrado con esta clase de hombre, más bien a diario se escucha lo mal que está la sociedad, cada vez que en las noticias se relata una atrocidad, ya sea un asesinato, un abuso sexual, etc. Todas juzgan que mal está el mundo, que mal está la sociedad, o que el mundo está lleno de degenerados, y es cierto, tienen capacidad para juzgar lo que está bien y lo que está mal, aunque a esto llegaremos, un poco más adelante, ya que el hombre cuando juzga estas cosas, implícitamente están diciendo que ellos no son así, que ellos como juzgan, se ponen al lado de Dios y en ellos no hay pecado, que el Señor les va a decir muy bien dicho, ven y juzga conmigo, ya que eres capaz de ver estas cosas. Pero nunca se apuntan a sí mismos. Y el argumento aplastante es que si se le puede hallar en una falta el mismo se ha condenado. Es definitivo. ¿Y porque actúan así? ¡Porque son hijos de Adán! Génesis 3:8-12.

    Y esta misma actitud arrastramos aún nosotros, aún quedan reticencias de esta actitud en nosotros, cuando nos sorprendemos a nosotros mismos, echando la culpa a alguien o a algo de nuestros pecados.

    Como dice el versículo 13; ya sea que tenga la ley o no, debes cumplirla, porque sólo el que la cumple será justificado. Pero, entonces rápidamente el hombre se levanta y dice, ¡es injusto! porque sino la conoces, ¿cómo vas a cumplirla? Y el Señor responde que tienen la obra de la ley escrita en sus corazones, que tienen un sentido de lo que es recto y justo, algunas veces acusándolos (la conciencia y otros defendiéndolos) ¡te has dado cuenta de cómo el hombre lucha por su derechos! ¡Y muchas veces tiene razón! Ejemplo: La abolición de la esclavitud.

    Aunque hoy en día no encontraremos esta excusa de esta forma, si no que ha adoptado otras formas, como por ejemplo: ¿Qué hay de la tribu que nunca ha escuchado el evangelio? Porque entonces si demuestran que Dios es injusto con esta tribu podrán ellos acogerse a esta injusticia, y quedar exentos de toda responsabilidad. Si a esta tribu se la ha de salvar por  causa de su ignorancia, ellos van detrás por esta puerta abierta!!¡¡¡Dios mismo tendría que claudicar ante la astucia de estas personas!!!

    El hombre con ley

    Y ahora sí que ha llegado el momento de echarse a temblar, porque salimos retratados en mayor o menor medida, es este acusado, el hombre religioso. Este hombre que conoce la Ley, que conoce la Palabra de Dios en mayor o menor medida, que la intenta poner en práctica o eso cree, que tiene una vida religiosa externa activa y visible. Y cree que por todo eso el no necesita arrepentirse y hallar al Salvador, que cree que es mejor y superior al otro hombre descrito y para el no hay juicio, o que si lo hay lo supera con creces. Es aquel que aun no ha descubierto que su interior esta tan podrido como el del hombre sin ley.

    Notad:

    Vs 24: El nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de nosotros. Ejemplo: La iglesia católica Romana en diferentes épocas y formas, los curas pederastas, las cruzadas, las barbaries hechas en el nombre de Dios, los teleevangelistas, falsos profetas y maestros, etc.

    ¿Y qué hay de nosotros? ¿Puede alguien mirar nuestra vida, y alabar a Dios por nuestra vida coherente, limpia y honesta?¿Mancillamos el nombre de Dios con nuestra falta de piedad?

    Vs 25: La circuncisión es de valor si tú practicas la ley. La circuncisión de hoy son los elementos externos que hablan de una realidad interna: el bautismo,  la asistencia cultica, la participación en los símbolos, el pez en el coche, etc.  Todo esto carece de valor ante Dios, a no ser que reflejen el nuevo nacimiento en el creyente.

    Capítulo 3: La misma Ley de Dios se levanta como testigo en contra del hombre, y declara culpables delante de Dios a todos sin excepción, sin importar la excusa que den. 

           Salmo 14: 2-3:” El SEÑOR ha mirado desde los cielos sobre los hijos de los hombres para ver si hay alguno que entienda, alguno que busque a Dios. Todos se han desviado, a una se han corrompido; no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno.

           Isaías 59: 7-8:” Sus pies corren al mal, y se apresuran a derramar sangre inocente; sus pensamientos son pensamientos de iniquidad, desolación y destrucción hay en sus caminos.  Camino de paz no conocen, y no hay justicia en sus senderos; han torcido a su favor las sendas, cualquiera que ande en ellas no conoce la paz.

    Por todo ello, asegurémonos de ser hallados en Cristo y de hacer firme nuestro llamado y elección.

    14 septiembre, 2015 • Fundamentos del Evangelio, Series • Views: 114

  • El diagnóstico del hombre

    Esta entrada pertenece a la serie: Fundamentos del Evangelio

    La ira de Dios se rebela contra: Toda impiedad e injusticia de los hombres.  (Romanos 1:18)         

    – Restringir la verdad es un acto de injusticia.

    Ejemplo: La santa Inquisición, la Teoría de la evolución, los esfuerzos del hombre por alejarse del conocimiento de Dios, comunismo, dictaduras. Pero también entra aquí toda clase de injusticias; como la murmuración, la difamación, la mentira, la estafa, la falta de vindicación, la indiferencia, el asesinato, la inmoralidad sexual.

    Romanos 1:19 y 20. Dios ha puesto en el hombre dos testimonios de sí mismo. Uno de ellos dentro del hombre, interno (la conciencia). Y el otro de ellos fuera del hombre, externo.

    Romanos 2: 14-15. Conciencia; La moralidad, ¿de dónde proceden los derechos humanos? ¿Porque el hombre es un ser moral? Mentira es mentira en todos los pueblos. ¿Porque un hombre siente culpa al quebrantar la Ley de Dios? ¿Porque el hombre tiene un sentido de justicia?

    (Romanos 1: 32Aunque conocen el decreto de Dios…son dignos de muerte)

    El testimonio externo; Romanos 1:20 Los atributos de Dios son entendidos por medio de lo creado.

    El hombre no es un ser neutro, como nos pretenden hacer creer. No es una persona que debe elegir entre el bien y el mal, entre lo bueno y lo malo. Es ante el hecho de estos dos testimonios de Dios, que el hombre se rebela. ¿Y como lo hace? Pues en Romanos 1:21 nos explica cómo.

    Primero una actitud, ante el testimonio evidente, no sólo de la existencia de Dios, sino de Su grandeza, poder y sabiduría, el hombre no le honra, ni le da gracias, es decir, se rebela, se manifiesta en una desidia de Dios, en un aborrecimiento de Dios, en una desgana del Creador. Este es el problema del hombre, su disposición en cuanto a Dios, y después (segundo: mente) empieza a inventar todo tipo de razonamientos para justificar su comportamiento, la Evolución para sacar al Creador de en medio, el ateísmo, etc. ¿Habéis conocido a alguien que echa las culpas a los demás para justificar su comportamiento? ¿Que nunca tienen la culpa? Ya pasó en el Edén hace 6000 años ¡¡La mujer que me has dado!!

    Y entonces el corazón alejado de toda luz (entenebrecido), alejado de la Verdad. ¿Qué ocurre? ¡¡Se cree sus propias mentiras!! ¡¡Y se creen sabios!! Juan 3:19, 20,21 (tercero : cauterización de la conciencia)

    12 septiembre, 2015 • Fundamentos del Evangelio, Series • Views: 125

  • ¡Comenzamos la Escuela de la Fe!

    cartelEscueladelaFe

    Más información en la página “Sobre nosotros”

    Nos reunimos en un local en Calle Jordi de Sant Jordi con Calle Pinar del Rio, cerca del Metro Sagrera y Congrés, en Barcelona.

    11 septiembre, 2015 • Noticias • Views: 166

  • Apocalipsis (10)

    Finalizamos el estudio del libro de Apocalipsis, en esta ocasión para ver un resumen de Apocalipsis 1-3.

     

    7 septiembre, 2015 • Apocalipsis, Audio, Predicaciones, Series • Views: 144

  • Apocalipsis (9)

    Seguimos con el estudio del libro de Apocalipsis, en esta ocasión para escudriñar la carta a la iglesia de Laodicea.

     

    7 septiembre, 2015 • Apocalipsis, Audio, Predicaciones, Series • Views: 145

  • Apocalipsis (8)

    Seguimos con el estudio del libro de Apocalipsis, en esta ocasión para escudriñar la carta a la iglesia de Filadelfia.

     

    7 septiembre, 2015 • Apocalipsis, Audio, Predicaciones, Series • Views: 145

  • Apocalipsis (7)

    Seguimos con el estudio del libro de Apocalipsis, en esta ocasión para escudriñar la carta a la iglesia de Sardis.

     

    7 septiembre, 2015 • Apocalipsis, Audio, Predicaciones, Series • Views: 143

  • Apocalipsis (6)

    Seguimos con el estudio del libro de Apocalipsis, en esta ocasión para escudriñar la carta a la iglesia de Tiatira.

     

    7 septiembre, 2015 • Apocalipsis, Audio, Predicaciones, Series • Views: 146

  • Apocalipsis (5)

    Seguimos con el estudio del libro de Apocalipsis, en esta ocasión para escudriñar la carta a la iglesia de Pérgano.

     

    7 septiembre, 2015 • Apocalipsis, Audio, Predicaciones, Series • Views: 143